... Lo conocí por caprichos del destino, y me encantó; pronto estaría perdida en un viaje de azares deliciosos; Comencé a olvidar mis nostalgias añejas para atender cada vez más sus gestos... toda esa gracia fulminante.
Nunca hablamos del presente, tampoco necesitábamospensar en el futuro.
He perdido a mi lechita azul, al parecer él ha encontrado a su lechita rosa... ( que no soy yo, por si no les había quedado claro) será que yo ya estoy `agria´...
Me voy.... porque a este sí le voy a dedicar hartos días de llanto.....